Cómo cuidar tu calzado de seguridad

En el desarrollo de tu actividad laboral, el calzado juega un papel muy importante en tu seguridad. Estoy seguro que estos zapatos te han salvado de aplastarte los dedos, de algún resbalón peligroso o de clavarte algún objeto punzante en la planta del pie. Pero tras usarlo cada día, se irá deteriorando debido a las largas jornadas de trabajo y a las condiciones extremas a las que lo sometemos. Estos factores tienen un impacto directo en la eficacia del calzado, y para ayudarte a alargar su vida, hoy te traigo algunos tips para mantener y cuidar tu calzado laboral.

Cómo cuidar tu calzado laboral

La delicadeza en el trabajo

Un buen mantenimiento diario, transformará drásticamente la durabilidad de tu calzado laboral. Para ello, si lo tratas con delicadeza mientras desarrollas las actividades diarias, estarás evitando someterlo a condiciones más extremas de lo necesario.

Limpiar el calzado una vez terminada la jornada laboral, especialmente si es nuevo, es otra forma de mantener la eficacia. Para ello, no apliques demasiada presión, así evitarás el riesgo de fracturar el tejido, perder el color y realizar alguna marca.

El secado al aire

Nuestros pies producen calor y humedad, cosa que influye directamente en el deterioro del calzado laboral. Además, con la actividad diaria, la sudoración es aún más acentuada.

Una vez terminada la jornada, deja secar los zapatos al aire, y si puedes, extrae las plantillas para mejorar la ventilación. De esta forma, si no encierras el calzado en un armario o caja de zapatos, evitarás que se mantenga la humedad que lo deteriora.

Intenta no dejar el calzado cerca de radiadores o similares, ya que estas las altas temperaturas no favorecen a los tejidos, siempre es mejor al aire libre.

El uso del calzador y los cordones

Otro de los puntos más importantes para un mejor cuidado de tu calzado laboral, es el uso de calzadores. Estos utensilios que parecen la tecnología de hace 100 años, facilitan la entrada del pie dentro del zapato, evitando que se deforme de forma prematura. Además, en muchas ocasiones no desatamos los cordones por el simple hecho de la comodidad y rapidez. Craso error puesto que estarás debilitando los tejidos del calzado al someterlo a una tensión extrema innecesaria, y esto puede afectar directamente a la seguridad de tus pies en tus actividades.

Si lo prefieres, puedes adquirir calzados sin cordones, pensados para extraerlos de forma fácil y rápida.

Compártelo

Tu Blog de Ropa de trabajo, vestuario laboral y calzado de seguridad. Te aconsejamos sobre todos los aspectos de seguridad en tu trabajo y resolvemos tus dudas.